A 6 años de Nochixtlan, las heridas siguen abiertas

2022-06-19 12

El 19 de junio del 2018 es una fecha que se recuerda con amargura en la comunidad de Asunción Nochixtlán, Oaxaca.

Desde varios meses, integrantes de la  Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mostraron su descontento a la reforma educativa, la cual impulsa el Sistema Nacional para la evaluacion de la Educacion, la cual supuestamente evaluaba la calidad, el desempeño y los resultados del Sistema Educativo Nacional de educación básica y media superior, pública y privada, en todas sus modalidades. Aunque en la realidad distaba mucho de esta descripción, la cual se resumía en una precarización del trabajo docente, y aún más en zonas rurales

Desde mayo de 2016, las protestas se recrudecieron y en diversos Estados de la República como Chiapas, Ciudad de México, Guerrero, Oaxaca y Veracruz se llamo a la movilización. La detención de los activistas Rubén Núnez y Francisco Villalobos,​ dos líderes de la CNTE aprehendidos el 13 de junio, debido a que la agrupación desencadenó una serie de bloqueos carreteros en 37 zonas en Oaxaca; entre ellas, la carretera que conecta Huajuapan de León con la ciudad de Oaxaca, donde se ubica el tramo de Nochixtlán.

El 17 de junio, Petróleos Mexicanos emitió un comunicado advirtiendo que, de continuar los bloqueos, sería necesario detener las actividades en la planta de Salina Cruz (una de las refinerias mas importantes del país) y que el paro de operaciones "podría derivar en un desabasto de gasolinas, diésel y turbosina en las zonas a las que abastece la refinería". Ese mismo día, un grupo de policías federales y estatales desalojó el bloqueo de la CNTE al acceso principal a Salina Cruz, con un despliegue de cerca de 800 elementos, en un enfrentamiento que desarrolló cuatro horas.

Después de dos días de intensas movilizaciones la Policía Federal inició un enfrentamiento con los integrantes de la CNTE en la población de Nochixtlán, en el que se utilizaron armas de fuego, gases lacrimógenos y balas de goma, relatan testigos. Además mencionan la estrategia ofensiva que uso la entonces policía federal para amedrentar y disgregar a los manifestantes. El saldo (dado por las autoridades) fue de ocho muertos, 53 detenidos, 108 detenidos y 55 policías heridos, aunque testigos mencionan la cifra de muerta puede ser de 16 hasta 25. Si bien en un principio, la Policia Federal negó el uso de armas de fuego, las fotografías sacadas por periodistas y manifestantes tumbaron esta mentira.

A pesar de las pruebas, la mayoría de los autores intelectuales siguen profugos, siendo algunos Adelfo Regino Montes, quien desempeñaba el cargo de secretario en Asuntos Indígenas32​ y Daniel Gutiérrez Gutiérrez, cuyo cargo era secretario del trabajo, renunciaron al gabinete del entonces gobernador Gabino Cué Monteagudo (el cuál justificó el operativo para «recobrar la gobernabilidad y el estado de derecho» en la entidad). Y tampoco olvidemos a Enrique Galindo Ceballos (actual alcalde del municipio de San Luis Potosí) fue comisionado general de la Policía Federal durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. En su administración, tiene en sus espaldas distintos señalamientos por las masacres y violaciones a los derechos humanos en Apatzingán y Tanhuato en Michoacán, y por su puesto en Nochixtlán, que en su momento justificó la represión por una supuesta "emboscada" por parte de los manifestantes hacía los agentes.

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