La prisión de Nueva Zelanda funcionara a mitad de su capacidad después de intenso motín

2021-01-12 23

Después de un motín de seis días en la prisión Waikeria donde resulto dañado gran parte del complejo, las autoridades mencionaron que reduciran en un espacio de dos años la capacidad de la prisión para el mantenimiento y reconstrucción de algunos espacios.

El motín acabo cuando 16 presos involucrados en protestar por lo que llamaron "pésimas condiciones" en la prisión de Waikeria de Nueva Zelanda se entregaron a las autoridades y bajaron las armas robadas a los guardias. Cinco de los 21 hombres que iniciaron la protesta ya se habían entregado. Los hombres se habían subido al techo de un bloque de la prisión y causaron daños importantes, incluso al iniciaron incendios los cuales dejaron varias secciones en "daño total".

Esta insurrección fue un balde de agua fría para un país conocido por sus indices bajos de crimen, y relativa paz. Las autoridades respondieron con medidas brutales. El 31 de diciembre, (tres días después de la protesta), el portal local Newshub citó a una fuente anónima que dijo que los negociadores del Departamento de Correccionales estaban "reteniendo comida y agua en un intento por matar de hambre" a los prisioneros, una afirmación que tuvo eco en otros medios de comunicación. La misma fuente dijo que los presos habían observado agentes armados de intentar "una redada" durante la noche, lo que desato un tiroteo.

Los presos exigían mejores condiciones en Waikeria, que se construyó en 1911 en el distrito de Otorohanga, y es una de las cárceles más deterioradas e insalubres del país. Los manifestantes alegaron que los estaban obligando a esperar meses para recibir tratamiento médico y a usar la misma ropa sucia también durante meses, y todo empeoro durante la actual pandemia de Covid-19. Además, se quejaron de la mala calidad del agua potable. Una declaración publicada en las redes sociales por People Against Prisons Aotearoa (PAPA), supuestamente emitida por los presos, también decía: “No tenemos asientos de inodoro: comemos nuestro kai [comida] en bolsas de papel junto a nuestros baños abiertos compartidos … Somos gente maorí forzada a entrar en un sistema europeo. ¡Las cárceles no funcionan! ¡Las cárceles no han funcionado durante las generaciones anteriores!… ¡Siguen haciéndole esto a nuestra gente, y ya hemos tenido suficiente! No hay apoyo en la cárcel ... no hay rehabilitación, nada ".

Un informe emitido por el Defensor del Pueblo Peter Boshier, en agosto de 2020, señaló que dos tercios de la población de Waikeria eran maoríes. Los indígenas representan alrededor del 15 por ciento de los neozelandeses, pero es mucho más probable que sean encarcelados. La mayoría de los maoríes se encuentran entre las capas más explotadas y aisladas de la sociedad neozelandesa.

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